Imagen de la III Edición
LOS CONSTRUCTORES
de Fernand Léger

La imagen elegida para representar la tercera edición de Encuentro Canarias, que tendrá lugar entre el 1 y el 3 de octubre, es la obra Los constructores (1950), del pintor Fernand Léger (1881–1955). Se trata de una pintura de gran fuerza simbólica que expresa de manera especialmente acertada el lema de esta edición: «Las cosas grandes se construyen juntos».
Fernand Léger, figura destacada de las primeras vanguardias europeas, desarrolló un lenguaje artístico propio, caracterizado por la simplificación de las formas, la solidez de los volúmenes y una estética inspirada en el mundo moderno e industrial. A través de un estilo inconfundible, situó al ser humano y al trabajo en el centro de su reflexión artística.
Realizada en 1950, en el contexto de la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, Los constructores representa a un grupo de obreros trabajando de manera coordinada en una gran estructura. Ninguna figura adquiere un protagonismo individual; por el contrario, la composición pone de relieve la interdependencia entre todos los trabajadores y el valor de la colaboración como condición indispensable para alcanzar un objetivo común. La obra transmite así la idea de que las grandes realizaciones son siempre el resultado del esfuerzo compartido.
Al mismo tiempo, el cuadro constituye una metáfora de la reconstrucción material y social de la Europa de posguerra. Frente a la devastación del conflicto, Léger propone una visión esperanzadora, en la que el trabajo colectivo, la solidaridad y la cooperación se convierten en los pilares sobre los que construir un nuevo futuro.
Por todo ello, Los constructores establece un diálogo natural con el espíritu de Encuentro Canarias. La obra no solo ilustra el lema de esta tercera edición, sino que invita a reconocer que los proyectos más valiosos nacen del compromiso compartido, de la confianza mutua y de la capacidad de construir juntos una realidad común.
Manifiesto
LAS COSAS GRANDES
SE CONSTRUYEN JUNTOS
La última edición de Encuentro Canarias se abrió con una pregunta: «¿De dónde volver a comenzar?». Esta pregunta, que no ha dejado de resonar en nosotros, nació al percibir un desconcierto generalizado en todo el mundo y al desear ayudarnos a reconocer dónde podemos apoyarnos para dar pasos constructivos, no sentirnos solos y avanzar.
Lo vivido allí nos permitió descubrir que este “volver a comenzar” no puede realizarse de forma individual, apoyados únicamente en nuestras propias fuerzas o estrategias, sino en la posibilidad de encontrarnos, de compartir el camino y sostenernos en relaciones humanas verdaderas, en las que podamos confiar.
El lema de la presente edición, «Las cosas grandes se construyen juntos», síntesis del pensamiento de la escritora italiana Natalia Ginzburg, recoge la convicción de que este “juntos” encierra una fuerza extraordinaria que puede seguir orientando el camino. De ahí nace el deseo de dar forma a lugares donde compartir la búsqueda y la experiencia de lo que es verdadero, bueno y justo. No hacen falta figuras heroicas, sino personas disponibles a implicarse con otros, ofreciendo tiempo, escucha y trabajo en las circunstancias y realidades que encontramos cada día.
En un tiempo marcado por el individualismo, el cansancio, el ruido y la incertidumbre, queremos dejarnos enriquecer por el bien que la historia nos ha transmitido y por las señales de novedad ya presentes entre nosotros. Esto se hace visible allí donde nacen vínculos auténticos de amistad y ayuda mutua; donde se cuida a quienes más lo necesitan; donde la familia redescubre su audacia cotidiana en el perdón y la entrega; donde el trabajo compartido genera creatividad incluso en contextos de dificultad; y donde la colaboración abre caminos nuevos allí donde parecía que todo estaba paralizado.
Hemos conocido personas y realidades vivas, cuyas historias concretas queremos compartir; relatos tejidos con nombres y gestos sencillos que, unidos y sin hacer ruido, sostienen el entramado de nuestra sociedad y alimentan una confianza renovada en la vida cotidiana.
Encuentro Canarias quiere ser un espacio abierto y en movimiento; un lugar donde la diversidad se convierte en riqueza; donde cada persona puede aportar su experiencia y donde la esperanza nace al descubrir que es posible trabajar con el otro.
Porque las cosas verdaderamente grandes no se imponen ni se levantan en soledad; surgen cuando se acepta el riesgo del encuentro y se decide, una y otra vez, caminar y construir juntos.

